El nuevo tratamiento específico experimental del laboratorio estadounidense Pfizer, el Palbociclib, confirmó su eficacia para bloquear la proliferación del cáncer de mama más común en etapa avanzada, según un nuevo ensayo clínico difundido el sábado.
Tomado en combinación con el antiestrógeno Fulvestrant, el Palbociclib detuvo la progresión de la enfermedad durante un promedio de 9,2 meses frente a 3,8 meses sólo con la hormonoterapia, mostró el estudio de fase 3 realizado con 521 pacientes de 57 años (edad promedio), de las que 79% habían pasado ya la menopausia.
Los resultados fueron presentados en la conferencia de la Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica (ASCO, su sigla en inglés), que se lleva a cabo este fin de semana en Chicago (Illinois, norte de Estados Unidos).
La medicación para el avance de la enfermedad
"Para las mujeres con cáncer de mama avanzado, (la terapia) se destaca por ser capaz de parar el avance de la enfermedad y retrasar la necesidad de recurrir a la quimioterapia durante meses con una simple píldora", dijo el doctor Don Dizon, un experto de la ASCO.
El ensayo clínico culminó antes de lo previsto debido a la eficacia demostrada por este fármaco que bloquea dos proteínas, la CDK4 y la CDK6, cruciales en el avance de los cánceres de mama sensibles a los estrógenos, que representan alrededor del 75% de todos los tumores de mama.
"Una vez que la terapia antihormonal inicial deja de ser eficaz para contener el cáncer de mama metastásico, la siguiente etapa es la quimioterapia que puede ser efectiva pero con efectos secundarios a menudo muy difíciles para las mujeres", dijo el doctor Nicholas Turner, oncólogo en el Institute of Cancer Research en Londres, Reino Unido, quien dirigió el ensayo clínico llamado PALOMA-3.
Los investigadores señalaron que es necesario un seguimiento más prolongado para determinar si el Palbociclib puede prolongar la vida de los pacientes.
En febrero de este año, la agencia estadounidense que regula los alimentos y medicamentos, la FDA, autorizó mediante un procedimiento exprés la comercialización del Palbociclib en combinación con un tratamiento antihormonal para las mujeres con cáncer de mama avanzado cuyo crecimiento es alimentado por las hormonas.
Según analistas, el Palbociclib podría representar un mercado de 5.000 millones de dólares para Pfizer, que parece tener una amplia ventaja sobre sus competidores como Novartis y Eli Lilly.
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domingo, 31 de mayo de 2015
sábado, 30 de mayo de 2015
Pacientes conocen poco sobre el cáncer de pulmón
Las personas afectadas por el cáncer de pulmón desconocen bajo qué condiciones su salud se encuentra malograda, así lo demuestra una encuesta realizada por un laboratorio que realizó la consulta en las principales capitales de Latinoamérica, mientras que en Santa Cruz los médicos señalan que la realidad es similar y se asocia a la falta de conocimiento de las enfermedades y el abandono de tratamientos, pese a ser gratuitos.
Desconocen el tema. La investigación que realizó el laboratorio Novartis, que incluyó a 3.000 participantes adultos de Argentina, Colombia y México, arrojó que además del gran desconocimiento, hay un gran estigma asociado con la enfermedad. Aproximadamente 8 de cada 10 consultados declararon que no sabían nada, o sabían poco, sobre el cáncer de pulmón, una enfermedad que mata más personas que el cáncer de colon, de seno y de próstata, combinados. Un gran porcentaje de los consultados cree que fumar es el principal factor de riesgo del cáncer de pulmón, pero los investigadores han comprobado que es una realidad que puede afectar a cualquiera, incluyendo a no fumadores o personas de tan solo 15 años de edad.
Los pacientes abandonan sus tratamientos. El médico internista Pablo Arenas, indica que en nuestro medio el cáncer de pulmón tiene muchos factores que derivan en este daño en los pacientes. "El cáncer de pulmón no solo afecta a los fumadores, tenemos la contaminación, los resfríos mal curados, los tratamientos abandonados, especialmente en pacientes que padecen tuberculosis, los trabajadores de construcciones que absorben polvos de cemento y otros componentes, todos esos factores afectan al pulmón si no son tratados de manera adecuada", dijo el galeno.
Desconocen el tema. La investigación que realizó el laboratorio Novartis, que incluyó a 3.000 participantes adultos de Argentina, Colombia y México, arrojó que además del gran desconocimiento, hay un gran estigma asociado con la enfermedad. Aproximadamente 8 de cada 10 consultados declararon que no sabían nada, o sabían poco, sobre el cáncer de pulmón, una enfermedad que mata más personas que el cáncer de colon, de seno y de próstata, combinados. Un gran porcentaje de los consultados cree que fumar es el principal factor de riesgo del cáncer de pulmón, pero los investigadores han comprobado que es una realidad que puede afectar a cualquiera, incluyendo a no fumadores o personas de tan solo 15 años de edad.
Los pacientes abandonan sus tratamientos. El médico internista Pablo Arenas, indica que en nuestro medio el cáncer de pulmón tiene muchos factores que derivan en este daño en los pacientes. "El cáncer de pulmón no solo afecta a los fumadores, tenemos la contaminación, los resfríos mal curados, los tratamientos abandonados, especialmente en pacientes que padecen tuberculosis, los trabajadores de construcciones que absorben polvos de cemento y otros componentes, todos esos factores afectan al pulmón si no son tratados de manera adecuada", dijo el galeno.
viernes, 29 de mayo de 2015
EN EL MUNDO, EN 2013 Aparecieron unos 14,9 millones de casos nuevos de cáncer
En el mundo hubo 14,9 millones de casos nuevos de cáncer en 2013 y 8,2 millones de muertes a causa de esta enfermedad, según una investigación internacional publicada en la revista JAMA Oncology, de la Asociación Médica de Estados Unidos.
La proporción de las muertes por cáncer sobre el total de fallecimientos aumentó del 12 por ciento en 1990 al 15 por ciento en 2013, mientras que en ese periodo el número de años de vida perdidos debido a esta enfermedad aumentó un 29 por ciento.
El estudio Global Burden of Disease (GBD) analizó 28 tipos de cáncer en 188 países entre 1990 y 2013, aunque los datos disponibles sobre la incidencia de la enfermedad son escasos y dispersos en muchos países.
Según esta investigación, los hombres tienen más probabilidades de padecer cáncer entre el nacimiento y los 79 años, con uno de cada tres hombres con la enfermedad y una de cada cinco mujeres.
Los cánceres de tráquea, bronquios y pulmón fueron los más mortíferos tanto entre los hombres como entre las mujeres, con 1,6 millones de fallecimientos.
El cáncer de mama fue la principal causa de la pérdida de años de vida entre las mujeres, con 13,1 millones de muertes, mientras que entre los hombres lo fue el cáncer de pulmón, que junto al de tráquea y bronquios causó 1,6 millones de fallecimientos.
En 2013, hubo 1,6 millones de nuevos casos de cánceres de colon y recto en el mundo y 771.000 muertes.
Ese año se registraron 1,4 millones de nuevos casos de cáncer de próstata y 293.000 muertes, así como 984.000 casos de cáncer de estómago con 841.000 muertes.
De cáncer cervical hubo 485.000 nuevos casos y 236.000 muertes, mientras que de linfoma no hodgkiniano hubo 465.000 nuevos casos y 226.000 muertes.
La proporción de las muertes por cáncer sobre el total de fallecimientos aumentó del 12 por ciento en 1990 al 15 por ciento en 2013, mientras que en ese periodo el número de años de vida perdidos debido a esta enfermedad aumentó un 29 por ciento.
El estudio Global Burden of Disease (GBD) analizó 28 tipos de cáncer en 188 países entre 1990 y 2013, aunque los datos disponibles sobre la incidencia de la enfermedad son escasos y dispersos en muchos países.
Según esta investigación, los hombres tienen más probabilidades de padecer cáncer entre el nacimiento y los 79 años, con uno de cada tres hombres con la enfermedad y una de cada cinco mujeres.
Los cánceres de tráquea, bronquios y pulmón fueron los más mortíferos tanto entre los hombres como entre las mujeres, con 1,6 millones de fallecimientos.
El cáncer de mama fue la principal causa de la pérdida de años de vida entre las mujeres, con 13,1 millones de muertes, mientras que entre los hombres lo fue el cáncer de pulmón, que junto al de tráquea y bronquios causó 1,6 millones de fallecimientos.
En 2013, hubo 1,6 millones de nuevos casos de cánceres de colon y recto en el mundo y 771.000 muertes.
Ese año se registraron 1,4 millones de nuevos casos de cáncer de próstata y 293.000 muertes, así como 984.000 casos de cáncer de estómago con 841.000 muertes.
De cáncer cervical hubo 485.000 nuevos casos y 236.000 muertes, mientras que de linfoma no hodgkiniano hubo 465.000 nuevos casos y 226.000 muertes.
OMS indagará relación entre el mate y el cáncer en 2016
La Agencia Internacional para la Investigación sobre Cáncer (IARC), dependiente de la Organización Mundial de la Salud (OMS), está estudiando la posibilidad de revaluar en 2016 la eventual relación entre algunos tipos de cáncer y la ingestión regular de mate caliente. Así lo confirmó a Efe en un cuestionario por escrito la científica Dana Loomis, de la sección de monografías de la IARC.
La única vez que la entidad evaluó la posible capacidad cancerígena del mate fue en 1991, y desde entonces el asunto no ha sido estudiado de nuevo. Loomis explicó que las substancias y su relación con la posibilidad de causar cáncer sólo se revalúan cuando se cuenta con nuevos datos.
En abril de 2014, un grupo de expertos "recomendó" que se estudiara la peligrosidad del mate, una bebida que se consume eminentemente como infusión en Uruguay y en Argentina, así como en el sur de Brasil, y algunas zonas de Paraguay, Ecuador, Chile y Bolivia. Consultada si, teniendo en cuanta esta recomendación del grupo de expertos, el mate será revaluado, Loomis respondió que "se está estudiando la posibilidad" en 2016.
La conclusión del trabajo de 1991 estableció que la planta del mate por si sola pertenece a la categoría "Grupo 3", es decir "no cancerígena para los humanos". Sin embargo, el mate caliente, que es el que mayoritariamente se consume en el Cono Sur, se clasificó en la categoría "Grupo 2A", es decir "probablemente cancerígeno a humanos".
No obstante, la especialista dejó claro que "la clasificación se basó en limitada evidencia en humanos de que beber mate caliente es cancerígeno". "En ese momento no había datos disponibles sobre el mate frío ni sobre test experimentales con animales". De hecho, Loomis explicó que en 1991, los únicos datos disponibles fueron estudios epidemiológicos de gente que bebía mate caliente.
"Datos más recientes, incluyendo estudios con animales, sugieren que la temperatura de la bebida debe jugar un papel importante, pero estos estudios no han sido aún evaluados", explicó la científica. "Esta es una de las razones por las cuales se recomendó la revaluación", agregó. Asimismo, la científica explicó que la IARC evalúa el potencial que una exposición a una substancia tiene de provocar cáncer.
"Las evaluaciones (con el mate) no indican el nivel de riesgo asociado con la exposición, es decir la posibilidad de que ocurra un cáncer teniendo en cuenta la exposición". Es por ello, que el IARC no pudo especificar cual es el nivel de riesgo del mate. Lo único que se sabe es que hay algunas evidencias de asociación entre la aparición del cáncer de boca y de esófago con la ingestión de la bebida.
De hecho, un estudio uruguayo de 1990 concluyó que el riesgo de cáncer de esófago se incrementaba 12 veces en personas que bebían 2,5 litros de mate por día; y otro estudio brasileño relacionó ciertas mutaciones de células del esófago con el consumo de la bebida. Sin embargo, Loomis dejó claro que estos eran estudios individuales y que se necesitaba más investigación para sacar conclusiones.
Preguntada específicamente si el café y el té, dos plantas que también se toman mayoritariamente calientes y como infusión también son posiblemente cancerígenas, Loomis se limitó a definir que estas dos bebidas también fueron evaluadas en 1991 y dar su clasificación. El café se clasifica en el "Grupo B2", es decir", "posiblemente cancerígeno para los humanos"; y el té se clasifica como "Grupo 3", es decir, "no clasificable sobre su capacidad de provocar cáncer a los humanos".
La única vez que la entidad evaluó la posible capacidad cancerígena del mate fue en 1991, y desde entonces el asunto no ha sido estudiado de nuevo. Loomis explicó que las substancias y su relación con la posibilidad de causar cáncer sólo se revalúan cuando se cuenta con nuevos datos.
En abril de 2014, un grupo de expertos "recomendó" que se estudiara la peligrosidad del mate, una bebida que se consume eminentemente como infusión en Uruguay y en Argentina, así como en el sur de Brasil, y algunas zonas de Paraguay, Ecuador, Chile y Bolivia. Consultada si, teniendo en cuanta esta recomendación del grupo de expertos, el mate será revaluado, Loomis respondió que "se está estudiando la posibilidad" en 2016.
La conclusión del trabajo de 1991 estableció que la planta del mate por si sola pertenece a la categoría "Grupo 3", es decir "no cancerígena para los humanos". Sin embargo, el mate caliente, que es el que mayoritariamente se consume en el Cono Sur, se clasificó en la categoría "Grupo 2A", es decir "probablemente cancerígeno a humanos".
No obstante, la especialista dejó claro que "la clasificación se basó en limitada evidencia en humanos de que beber mate caliente es cancerígeno". "En ese momento no había datos disponibles sobre el mate frío ni sobre test experimentales con animales". De hecho, Loomis explicó que en 1991, los únicos datos disponibles fueron estudios epidemiológicos de gente que bebía mate caliente.
"Datos más recientes, incluyendo estudios con animales, sugieren que la temperatura de la bebida debe jugar un papel importante, pero estos estudios no han sido aún evaluados", explicó la científica. "Esta es una de las razones por las cuales se recomendó la revaluación", agregó. Asimismo, la científica explicó que la IARC evalúa el potencial que una exposición a una substancia tiene de provocar cáncer.
"Las evaluaciones (con el mate) no indican el nivel de riesgo asociado con la exposición, es decir la posibilidad de que ocurra un cáncer teniendo en cuenta la exposición". Es por ello, que el IARC no pudo especificar cual es el nivel de riesgo del mate. Lo único que se sabe es que hay algunas evidencias de asociación entre la aparición del cáncer de boca y de esófago con la ingestión de la bebida.
De hecho, un estudio uruguayo de 1990 concluyó que el riesgo de cáncer de esófago se incrementaba 12 veces en personas que bebían 2,5 litros de mate por día; y otro estudio brasileño relacionó ciertas mutaciones de células del esófago con el consumo de la bebida. Sin embargo, Loomis dejó claro que estos eran estudios individuales y que se necesitaba más investigación para sacar conclusiones.
Preguntada específicamente si el café y el té, dos plantas que también se toman mayoritariamente calientes y como infusión también son posiblemente cancerígenas, Loomis se limitó a definir que estas dos bebidas también fueron evaluadas en 1991 y dar su clasificación. El café se clasifica en el "Grupo B2", es decir", "posiblemente cancerígeno para los humanos"; y el té se clasifica como "Grupo 3", es decir, "no clasificable sobre su capacidad de provocar cáncer a los humanos".
jueves, 28 de mayo de 2015
Modificación del virus del herpes destruye el cáncer
Un tratamiento viral compuesto del virus del herpes modificado con ingeniería genética detiene la progresión del cáncer de piel y destruye sus células, según un estudio del Instituto de Investigación del Cáncer de Londres.
El estudio, difundido ayer oficialmente en el Reino Unido, revela que este tratamiento, además de destruir las células cancerígenas de la piel, activa y estimula el sistema inmunológico contra los tumores.
Los investigadores estudiaron a 436 pacientes que presentaban melanomas agresivos e inoperables a los que dividieron en grupos y aplicaron respectivamente una inyección de la terapia viral denominada Talimogene Laherparepvec (T-VEC) y una terapia de control muy específica.
Un 16,3 % del grupo que recibió la terapia viral T-VEC desarrolló una respuesta positiva al tratamiento durante más de seis meses, comparado con el 2,1 % de los que recibieron el tratamiento de control.
La investigación fue liderada por investigadores del londinense The Institute of Cancer Research (ICR), que coordinó a más de 64 centros de investigación a nivel mundial, entre los que se incluye la prestigiosa universidad de Oxford.
Las respuestas al tratamiento más destacadas se dieron en pacientes en los que el cáncer estaba en sus primeras etapas y en aquellos que todavía no habían recibido ningún tipo de tratamiento. Uno de los investigadores, el profesor del ICR, Kevin Harrington, subrayó que "hay un interés creciente en los tratamientos virales contra el cáncer ya que estos actúan contra la enfermedad de dos formas diferentes: destruyendo las células cancerígenas y activando al sistema inmunológico contra el tumor”.
"Además, como el tratamiento viral ataca a las células cancerígenas de manera específica, tiene menos efectos secundarios que otros métodos tradicionales”, puntualizó Harrington.
Las claves del profesor Paul Workman
Enemigos El profesor y director ejecutivo del ICR, Paul Workman, afirmó que "pensamos en los virus como los enemigos de la humanidad, pero es su habilidad para infectar y destruir células humanas es lo que les hace tan prometedores en los tratamientos más agresivos contra el cáncer”.
Terapias Paul Workaman sostiene que "es emocionante ver el potencial del tratamiento viral y hay esperanzas de que estas terapias sean más efectivas en el futuro combinadas con otras medicinas contra el cáncer para obtener el control y la cura de la enfermedad a largo plazo”.
El estudio, difundido ayer oficialmente en el Reino Unido, revela que este tratamiento, además de destruir las células cancerígenas de la piel, activa y estimula el sistema inmunológico contra los tumores.
Los investigadores estudiaron a 436 pacientes que presentaban melanomas agresivos e inoperables a los que dividieron en grupos y aplicaron respectivamente una inyección de la terapia viral denominada Talimogene Laherparepvec (T-VEC) y una terapia de control muy específica.
Un 16,3 % del grupo que recibió la terapia viral T-VEC desarrolló una respuesta positiva al tratamiento durante más de seis meses, comparado con el 2,1 % de los que recibieron el tratamiento de control.
La investigación fue liderada por investigadores del londinense The Institute of Cancer Research (ICR), que coordinó a más de 64 centros de investigación a nivel mundial, entre los que se incluye la prestigiosa universidad de Oxford.
Las respuestas al tratamiento más destacadas se dieron en pacientes en los que el cáncer estaba en sus primeras etapas y en aquellos que todavía no habían recibido ningún tipo de tratamiento. Uno de los investigadores, el profesor del ICR, Kevin Harrington, subrayó que "hay un interés creciente en los tratamientos virales contra el cáncer ya que estos actúan contra la enfermedad de dos formas diferentes: destruyendo las células cancerígenas y activando al sistema inmunológico contra el tumor”.
"Además, como el tratamiento viral ataca a las células cancerígenas de manera específica, tiene menos efectos secundarios que otros métodos tradicionales”, puntualizó Harrington.
Las claves del profesor Paul Workman
Enemigos El profesor y director ejecutivo del ICR, Paul Workman, afirmó que "pensamos en los virus como los enemigos de la humanidad, pero es su habilidad para infectar y destruir células humanas es lo que les hace tan prometedores en los tratamientos más agresivos contra el cáncer”.
Terapias Paul Workaman sostiene que "es emocionante ver el potencial del tratamiento viral y hay esperanzas de que estas terapias sean más efectivas en el futuro combinadas con otras medicinas contra el cáncer para obtener el control y la cura de la enfermedad a largo plazo”.
Científicos logran detectar el cáncer de hígado usando una bacteria
Científicos del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) y de la Universidad de California en San Diego (EE.UU) han ideado un método para detectar metástasis en el hígado de ratones con la ayuda de probióticos, una bacteria similar a la que se encuentra en los yogures.
Muchos tipos de cánceres, como el de colon o el de páncreas, tienden a crear metástasis en el hígado y cuanto antes se puedan diagnosticar más probable es que se puedan tratar con éxito.
Los científicos usaron una cepa inocua de bacteria "E.coli" que coloniza el hígado y la programaron para producir una señal luminescente que puede ser detectada con un simple análisis de orina, según publica hoy Science Translational Medicine.
Estudios previos habían demostrado que las bacterias pueden penetrar y crecer en el microambiente de un tumor, donde hay muchos nutrientes y donde además la inmunidad del cuerpo está comprometida, por ello, los científicos han tratado durante años de usar bacterias como posible vehículo como tratamiento para el cáncer.
El MIT y la Universidad de California empezaron a investigar esta idea hace algunos años, pero pronto ampliaron sus esfuerzos para incluir lograr un diagnóstico a través de ellas.
Los científicos programaron genéticamente células para convertir la bacteria en un instrumento de diagnóstico y su primera idea fue desarrollar una bacteria que pudiera inyectarse a los pacientes.
Sin embargo, decidieron investigar la posibilidad de administrarla por vía oral, tal y como se hace con los probióticos que se encuentran en el yogur, para lo que usaron un cepa inocua de "E.Coli" denominada Nissle 1917, que se comercializa como un promotor de la salud gastrointestinal.
En pruebas con ratones, los expertos descubrieron que la bacteria suministrada no se acumula en posible tumores de todo el cuerpo pero sí en los que pudiera haber en el hígado, pues la vena porta la llevaba desde el tracto digestivo hasta ese órgano.
Así, el equipo pudo desarrollar un tipo de diagnóstico especializado para los tumores de hígado y en los resultados con ratones se comprobó que en los animales con cáncer de colon que se había extendido al otro órgano, la bacteria probiótica había colonizado los tumores metastásicos en el hígado en casi un 90 por ciento .
Además, los animales a los que se había suministrado esa bacteria manipulada no presentaron ningún efecto secundario perjudicial, agrega la nota.
Durante la investigación se manipuló la bacteria para sobreexpresar el marcador del gen LacZ, que codifica la proteína beta-galactosidasa y hace que la bacteria aparezca azul cuando crece en un medio que contiene ese substrato.
Una vez en el interior del animal, el resultado de la actividad enzimática se excreta por la orina y causa un cambio de color, así en los ratones con metástasis de hígado su orina se volvía roja.
Los estudios se centraron en el hígado no solo porque es un objetivo natura de la "E.coli", sino porque además es difícil lograr imágenes de ese órgano con técnicas convencionales de diagnosis como los escáneres o las resonancias magnéticas, lo que hace difícil diagnosticar tumores por metástasis en él.
Ahora, los expertos esperan que este nuevo método permita la detección del cáncer de hígado en sus primeros estadios, aumentando así las posibilidades de tratarlo con éxito.
Muchos tipos de cánceres, como el de colon o el de páncreas, tienden a crear metástasis en el hígado y cuanto antes se puedan diagnosticar más probable es que se puedan tratar con éxito.
Los científicos usaron una cepa inocua de bacteria "E.coli" que coloniza el hígado y la programaron para producir una señal luminescente que puede ser detectada con un simple análisis de orina, según publica hoy Science Translational Medicine.
Estudios previos habían demostrado que las bacterias pueden penetrar y crecer en el microambiente de un tumor, donde hay muchos nutrientes y donde además la inmunidad del cuerpo está comprometida, por ello, los científicos han tratado durante años de usar bacterias como posible vehículo como tratamiento para el cáncer.
El MIT y la Universidad de California empezaron a investigar esta idea hace algunos años, pero pronto ampliaron sus esfuerzos para incluir lograr un diagnóstico a través de ellas.
Los científicos programaron genéticamente células para convertir la bacteria en un instrumento de diagnóstico y su primera idea fue desarrollar una bacteria que pudiera inyectarse a los pacientes.
Sin embargo, decidieron investigar la posibilidad de administrarla por vía oral, tal y como se hace con los probióticos que se encuentran en el yogur, para lo que usaron un cepa inocua de "E.Coli" denominada Nissle 1917, que se comercializa como un promotor de la salud gastrointestinal.
En pruebas con ratones, los expertos descubrieron que la bacteria suministrada no se acumula en posible tumores de todo el cuerpo pero sí en los que pudiera haber en el hígado, pues la vena porta la llevaba desde el tracto digestivo hasta ese órgano.
Así, el equipo pudo desarrollar un tipo de diagnóstico especializado para los tumores de hígado y en los resultados con ratones se comprobó que en los animales con cáncer de colon que se había extendido al otro órgano, la bacteria probiótica había colonizado los tumores metastásicos en el hígado en casi un 90 por ciento .
Además, los animales a los que se había suministrado esa bacteria manipulada no presentaron ningún efecto secundario perjudicial, agrega la nota.
Durante la investigación se manipuló la bacteria para sobreexpresar el marcador del gen LacZ, que codifica la proteína beta-galactosidasa y hace que la bacteria aparezca azul cuando crece en un medio que contiene ese substrato.
Una vez en el interior del animal, el resultado de la actividad enzimática se excreta por la orina y causa un cambio de color, así en los ratones con metástasis de hígado su orina se volvía roja.
Los estudios se centraron en el hígado no solo porque es un objetivo natura de la "E.coli", sino porque además es difícil lograr imágenes de ese órgano con técnicas convencionales de diagnosis como los escáneres o las resonancias magnéticas, lo que hace difícil diagnosticar tumores por metástasis en él.
Ahora, los expertos esperan que este nuevo método permita la detección del cáncer de hígado en sus primeros estadios, aumentando así las posibilidades de tratarlo con éxito.
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