Los medicamentos contra el cáncer en el país pueden costar desde 56 hasta más de 1.500 dólares y el dato más reciente del Ministerio de Salud señala que en 2013 se registraron más de 17 mil nuevos casos de la enfermedad.
La importación no está controlada y tampoco existe una política de precios que asegure acceso al tratamiento.
Según testimonios de algunas víctimas de la enfermedad, como Niki Omar Flores, que en febrero pasado fue diagnosticado con cáncer testicular, debido al alto costo de los medicamentos tuvo que realizar eventos públicos y acudir a familiares para recaudar fondos y cubrir los costos del tratamiento.
Las sesiones de quimioterapia, cuatro en total, le costaron alrededor de 10 mil bolivianos.
En los catálogos que las importadoras de medicamentos entregan a las farmacias sólo se detallan los precios más bajos y de medicamentos secundarios, pero no los utilizados durante las quimioterapias.
El exdiputado del MAS, Edwin Tupa, dijo que está en debate una ley para mejorar el acceso y fijar precios justos y accesibles a las víctimas de esta enfermedad.
Según la oferta de precios de la línea oncológica de Cormesa Ltda., 10 comprimidos de Neoteron, nombre comercial de un medicamento para tratar el cáncer, cuestan 56 bolivianos y una ampolla de Ziduvin 2.255 bolivianos. El precio del tratamiento varía según el tipo de cáncer y el estado de la enfermedad.
El presidente de la Fundación Boliviana contra el Cáncer, Carlos Salamanca, explicó que en el caso del cáncer de cuello uterino una sola ampolla, que se dosifica cada 15 días, cuesta entre 1.000 y 1.500 dólares.
Niki Omar Flores contó a este medio que, en febrero pasado, fue diagnosticado con cáncer testicular y tuvo que realizar eventos públicos y acudir a sus familiares para recaudar fondos y cubrir los costos del tratamiento. Debido a que su enfermedad no estaba muy avanzada, necesitó cuatro sesiones de quimioterapia y cada una le costó alrededor de 10 mil bolivianos. “Pudo haber costado mucho más”, afirmó.
En los catálogos que las importadoras de medicamentos entregan a las farmacias sólo se detallan los precios más bajos y de medicamentos secundarios, pero no los utilizados durante las quimioterapias.
Según uno de los farmacéuticos consultados, es para no causar “alarma” en sus clientes. “Cuando uno está interesado recién proporcionan costos”, dijo.
Sobre el proyecto de ley
Según la edición Nº 1965 de la Gaceta Oficial de Bolivia, consultada en la web, la Política Nacional del Medicamento (Ley 1737) fue promulgada el 17 de diciembre de 1996 por el entonces presidente interino de la República, Víctor Hugo Cárdenas, y ya establecía el control de precios de los medicamentos en general.
Pero en 2010, con el impulso del sector privado, otra norma dejó esa ley sin efecto bajo el argumento de que liberalizó el mercado de los medicamentos.
Ahora, con el proyecto de ley planteado por el exdiputado del MAS, Edwin Tupa (Ley de Responsabilidad Social de Manejo, Distribución, Expendio de Medicamentos y Establecimientos Farmacéuticos) lo que se busca es que la población tenga mayor acceso y a precio justo. En el caso de los medicamentos costosos, establece que el Estado se hará cargo de la importación.
“Se busca que a los bolivianos no les falte medicamentos, acabar con el monopolio de las farmacias y establecer precios únicos”, dijo Tupa.
Argumentó que en Bolivia, en general, no hay control a la importación de medicamentos, menos para tratamientos específicos como el cáncer, y que las empresas privadas no manejan criterios de salud al importar.
Entre las finalidades del proyecto de ley, el inciso “n” del Artículo 4 busca: “Establecer mecanismos normativos para otorgar el registro sanitario, realizar la vigilancia, control y fiscalización, incluida la regulación y control de precios (…)” y el inciso “s” prevé: “Normar y reglamentar los precios (...)”
Entre los productos que se pretende regular, el artículo 2 incluye: medicamentos de uso humano; cosméticos; productos de higiene doméstica y personal; odontológicos; medicinas naturales, tradicionales y homeopáticas; reactivos para laboratorio, substancias de diagnóstico, radio-fármacos y otros.
Según el artículo 10, el Ministerio de Salud y los sectores involucrados (profesionales en salud, importadores, laboratorios y cadenas de farmacias), a través de una entidad reguladora, deberán fijar los precios máximos en base a costos reales de la materia prima y del producto terminado.
Hay hermetismo en el manejo de la información oficial sobre los costos.
La Unidad de Medicamentos, del Ministerio de Salud, está a cargo del control al sector privado; pero ninguno de los funcionarios consultados por este medio quiso dar información.
SUBVENCIÓN VA A NIÑOS SIN SEGURO
El responsable del programa nacional de Epidemiología, Rodolfo Rocabado, explicó que el Gobierno subvenciona los medicamentos para tratar el cáncer detectado en niños que no tienen seguro de salud y lo hace en tres centros oncológicos de Santa Cruz, Cochabamba y La Paz. Excepcionalmente, pueden beneficiarse adultos en función a una evaluación médica y a su nivel de ingresos.
Informó que, en 2014, el Gobierno invirtió más de 4,6 millones de bolivianos en la subvención. En lo que va del año, ya se destinaron unos 2 millones de bolivianos.
Casos
En 2013, dato más reciente por el tiempo que demora el diagnóstico, hubo más de 17 mil casos de cáncer, más de 6 mil fueron detectados en varones y más de 10 mil en mujeres, informó.
En el caso de las mujeres, el tipo de cáncer más recurrente fue el de cérvix que se detecta en 77 por ciento de los diagnósticos.
El cáncer de piel, el vesicular y de ovarios son los otros tipos frecuentes. En los hombres, el más común es el de próstata.
Rocabado recalcó la importancia de trabajar en campañas de prevención y detección precoz de la enfermedad.
Etiquetas
- Campañas
- Cáncer cerebral
- Cáncer cervical
- Cáncer de Colon
- Cáncer de cuello uterino
- Cáncer de estómago
- Cáncer de Garganta
- Cáncer de mama
- Cáncer de Ovarios
- Cáncer de Páncreas
- Cáncer de Piel
- Cáncer de Prostata
- Cáncer de Pulmón
- Cáncer de testículo
- Cáncer de Tiroides
- Cáncer Oral
- Consejos
- Famosos con Cáncer
- Instituto Oncológico
- Notas de Interes
- Radioterapia
- Videos
lunes, 29 de junio de 2015
martes, 23 de junio de 2015
Cuba pretende hacer del cáncer una afección crónica
En los próximos 20 años, el número de nuevos casos de tumores malignos aumentará en todo el mundo, debido fundamentalmente al envejecimiento de la población, al elevado número de fumadores -activos y pasivos- y los estilos de vida poco saludables.
Sin embargo, especialistas aseguran que en un futuro no muy lejano el diagnóstico y tratamiento de las más de 200 enfermedades que se engloban bajo el término cáncer experimentará una auténtica revolución.
Los avances de la genómica y el conocimiento de las alteraciones moleculares que provoca cada tipo de neoplasia han abierto la puerta al desarrollo de novedosos fármacos encaminados a incrementar la supervivencia y, por supuesto, la calidad de vida de las personas afectados.
Las nuevas terapias basadas en productos biotecnológicos -anticuerpos monoclonales y vacunas- pueden transformar el cáncer avanzado en una afección crónica, señaló el doctor Agustín Lage, director del Centro de Inmunología Molecular (CIM) en Cuba. Son tratamientos enfocados hacia la especificidad, larga duración, poca toxicidad, uso combinado y factibilidad de aplicación, dijo el experto a Prensa Latina.
A nivel global, de la totalidad de pacientes con tumores malignos, aproximadamente el tres por ciento recibe alguna forma de inmunoterapia, y la predicción es que en la próxima década este tipo de terapia alcance el 60 por ciento, señaló Lage.
Por tanto, la interrogante hoy no es si la inmunoterapia resulta o no eficaz, sino por cuánto tiempo y en cuáles pacientes, puntualizó el científico.
Manifestó también que es necesario un cambio en el paradigma clínico y en el enfoque de esta enfermedad, es decir, considerar al cáncer avanzado como una enfermedad crónica, incurable, pero controlada.
"Las personas preguntan por la curación de los tumores malignos; es verdad que algunos se pueden curar, pero la evolución de la ciencia va en el camino de la cronicidad, del control, que es lo que ocurre con la diabetes, la hipertensión arterial, la artritis. Son enfermedades que con tratamiento son tratables”, aseveró.
Sin embargo, especialistas aseguran que en un futuro no muy lejano el diagnóstico y tratamiento de las más de 200 enfermedades que se engloban bajo el término cáncer experimentará una auténtica revolución.
Los avances de la genómica y el conocimiento de las alteraciones moleculares que provoca cada tipo de neoplasia han abierto la puerta al desarrollo de novedosos fármacos encaminados a incrementar la supervivencia y, por supuesto, la calidad de vida de las personas afectados.
Las nuevas terapias basadas en productos biotecnológicos -anticuerpos monoclonales y vacunas- pueden transformar el cáncer avanzado en una afección crónica, señaló el doctor Agustín Lage, director del Centro de Inmunología Molecular (CIM) en Cuba. Son tratamientos enfocados hacia la especificidad, larga duración, poca toxicidad, uso combinado y factibilidad de aplicación, dijo el experto a Prensa Latina.
A nivel global, de la totalidad de pacientes con tumores malignos, aproximadamente el tres por ciento recibe alguna forma de inmunoterapia, y la predicción es que en la próxima década este tipo de terapia alcance el 60 por ciento, señaló Lage.
Por tanto, la interrogante hoy no es si la inmunoterapia resulta o no eficaz, sino por cuánto tiempo y en cuáles pacientes, puntualizó el científico.
Manifestó también que es necesario un cambio en el paradigma clínico y en el enfoque de esta enfermedad, es decir, considerar al cáncer avanzado como una enfermedad crónica, incurable, pero controlada.
"Las personas preguntan por la curación de los tumores malignos; es verdad que algunos se pueden curar, pero la evolución de la ciencia va en el camino de la cronicidad, del control, que es lo que ocurre con la diabetes, la hipertensión arterial, la artritis. Son enfermedades que con tratamiento son tratables”, aseveró.
Pacientes con cáncer logran acuerdos
Los enfermos con cáncer y el gobernador de La Paz, Félix Patzi, acordaron ayer resolver los problemas de oncología con la adquisición de un acelerador lineal y, de esa manera, resolver los problemas que tienen los pacientes que padecen este mal.
La autoridad de la Gobernación y representantes de los enfermos se reunieron ayer por la tarde, para buscar alternativas que respondan a las demandas del sector y la adquisición de un acelerador lineal.
El director del Servicio Departamental de Salud (Sedes) de La Paz, Ramiro Gutiérrez, informó que la comisión conformada por funcionarios de la Gobernación, del Hospital de Clínicas, y pacientes del oncológico acordaron dos tareas para la adquisición de un moderno acelerador lineal para pacientes diagnosticados con cáncer.
En la reunión se acordó que el Sedes y la Unidad de Radio Terapia del Hospital de Clínicas elaborarán un estudio a diseño final, para que en un mes y medio, la compra de ese equipo médico, teniendo en cuenta las exposiciones que tuvieron de las empresas que ofrecen aceleradores lineales.
El segundo punto es organizar una campaña para recolectar los fondos para comprar el acelerador lineal, esa misión estará a cargo de la unidad de comunicación de la Gobernación.
Recordó que hace 11 días se conformó esa comisión, después que los pacientes con cáncer del Hospital de Clínicas se movilizaron para exigir la compra de un acelerador lineal, para radioterapia, en reemplazo de una bomba de cobalto del siglo XX.
REALIDAD DE ENFERMOS
El único acelerador lineal con el que cuenta el Hospital de Clínicas dejó de funcionar casi por una semana, obligando a los enfermos con cáncer bloquear la avenida Saavedra contra las autoridades de Salud.
“El único equipo de radioterapia que tenemos ya no funciona, y si funciona sólo lo hace por un momento, tiene que estar constantemente en reparaciones técnicas, no estamos pidiendo limosna ni esperar un mes para solucionar el equipo”, dijo la presidenta de los pacientes. Durante los meses de mayo y junio, la protesta de los pacientes con cáncer se radicalizó, con marchas, crucifixiones, huelgas de hambre, solicitando la compra de un “acelerador lineal” y la construcción de un hospital oncológico, por el incremento de pacientes.
El 2 de junio, la ministra de Salud, Ariana Campero Nava, convocó a los gobiernos departamentales y municipales cumplir con sus competencias legales enmarcadas en la Ley Integral de Salud N° 475 y la Ley Marco de Autonomías N° 031, sobre sus atribuciones y responsabilidad en el área de salud.
Campero señaló que es necesario informar sobre las competencias adscritas en la normativa para garantizar que los hospitales de I, II y III nivel de atención puedan contar con los servicios básicos, equipos, mobiliario, medicamentos, insumos y demás suministros, para la atención en salud.
De acuerdo con la Constitución Política del Estado y el marco normativo citado, los gobiernos autónomos departamentales y municipales deben erogar un 15,5 por ciento de su presupuesto operativo anual al tema de salud.
La autoridad de la Gobernación y representantes de los enfermos se reunieron ayer por la tarde, para buscar alternativas que respondan a las demandas del sector y la adquisición de un acelerador lineal.
El director del Servicio Departamental de Salud (Sedes) de La Paz, Ramiro Gutiérrez, informó que la comisión conformada por funcionarios de la Gobernación, del Hospital de Clínicas, y pacientes del oncológico acordaron dos tareas para la adquisición de un moderno acelerador lineal para pacientes diagnosticados con cáncer.
En la reunión se acordó que el Sedes y la Unidad de Radio Terapia del Hospital de Clínicas elaborarán un estudio a diseño final, para que en un mes y medio, la compra de ese equipo médico, teniendo en cuenta las exposiciones que tuvieron de las empresas que ofrecen aceleradores lineales.
El segundo punto es organizar una campaña para recolectar los fondos para comprar el acelerador lineal, esa misión estará a cargo de la unidad de comunicación de la Gobernación.
Recordó que hace 11 días se conformó esa comisión, después que los pacientes con cáncer del Hospital de Clínicas se movilizaron para exigir la compra de un acelerador lineal, para radioterapia, en reemplazo de una bomba de cobalto del siglo XX.
REALIDAD DE ENFERMOS
El único acelerador lineal con el que cuenta el Hospital de Clínicas dejó de funcionar casi por una semana, obligando a los enfermos con cáncer bloquear la avenida Saavedra contra las autoridades de Salud.
“El único equipo de radioterapia que tenemos ya no funciona, y si funciona sólo lo hace por un momento, tiene que estar constantemente en reparaciones técnicas, no estamos pidiendo limosna ni esperar un mes para solucionar el equipo”, dijo la presidenta de los pacientes. Durante los meses de mayo y junio, la protesta de los pacientes con cáncer se radicalizó, con marchas, crucifixiones, huelgas de hambre, solicitando la compra de un “acelerador lineal” y la construcción de un hospital oncológico, por el incremento de pacientes.
El 2 de junio, la ministra de Salud, Ariana Campero Nava, convocó a los gobiernos departamentales y municipales cumplir con sus competencias legales enmarcadas en la Ley Integral de Salud N° 475 y la Ley Marco de Autonomías N° 031, sobre sus atribuciones y responsabilidad en el área de salud.
Campero señaló que es necesario informar sobre las competencias adscritas en la normativa para garantizar que los hospitales de I, II y III nivel de atención puedan contar con los servicios básicos, equipos, mobiliario, medicamentos, insumos y demás suministros, para la atención en salud.
De acuerdo con la Constitución Política del Estado y el marco normativo citado, los gobiernos autónomos departamentales y municipales deben erogar un 15,5 por ciento de su presupuesto operativo anual al tema de salud.
lunes, 22 de junio de 2015
Niños con cáncer peregrinan con sus padres hacia La Paz por tratamiento
Dos veces al mes, Juana Condori viaja de Tarija hacia La Paz con el objetivo de que su hija de cuatro años reciba su tratamiento en el Hospital del Niño. En 2013 le detectaron leucemia. "¿Quién puede aguantar dos años viajando? Y todavía lo que me falta”, expresa Condori. En cada viaje, con su pequeña, entre ida y vuelta, recorre 1.800 kilómetros durante 36 horas.
Éste es uno de los casos de padres o familiares que deben trasladar desde el interior del país a sus hijos para que sean atendidos en La Paz. Esto debido a la inexistencia de centros especializados en oncología infantil en seis departamentos.
Sólo en La Paz, Cochabamba y Santa Cruz hay hospitales con los equipos necesarios y el personal idóneo para tratar a los niños que padecen esa enfermedad, según un informe de la Defensoría del Pueblo, que fue publicado el pasado 12 de junio.
Aunque no hay estadísticas de la cantidad de familias que peregrinan hacia este departamento, personal de la Defensoría del Pueblo y del Hospital del Niño reconoce que este tipo de situaciones son recurrentes. La mayoría de las familias, comentan, realiza su travesía desde departamentos del sur.
"Hemos tenido pacientes que vinieron desde Potosí, Oruro y Tarija. El problema es que es un costo extra para los familiares”, explica el hematólogo del Hospital del Niño, Julio Álvarez.
Del viaje
En los pasillos de la sala de Oncohematología del Hospital del Niño, Juana camina pensativa. Un chaleco café le protege del frío. Falta una hora para el mediodía. Cuando pasa por la sala de terapia se cruza con María Eugenia Mascaya, beniana de San Borja, cuya hija está internada hace un mes por un tumor en la rodilla.
"Vengo hasta acá porque no hay oncología en Tarija, nadie sabe manejar ‘la quimio’. Hay una licenciada que me hace el favor y le pincha a mi hija el medicamento; cuando no está ella, se retrasa”, explica Juana con la voz entrecortada.
La leucemia es la afección más común en los niños que padecen cáncer, explica el doctor Álvarez. La Sociedad Americana de Cáncer define que este mal se origina en las "células primitivas productoras de sangre de la médula ósea, la parte suave del interior de ciertos huesos”.
La incertidumbre
Juana cuenta que a veces emprende los viajes sin la certeza de saber qué sucederá en el trayecto hacia La Paz. "Llego aquí y lamentablemente puede ser que mi hija llegue con vida o no. Todo puede pasar en el camino”, afirma mientras contiene las lágrimas.
Anhela que se construya un centro oncológico en Tarija para ya no tener que viajar a la sede de Gobierno, dado que los traslados -comenta- afectan a su economía familiar.
En la actualidad, se dedica al comercio; y con los ingresos que genera a partir de esa actividad cubre los gastos del viaje.
De momento, el Seguro Universal Materno Infantil solventa el tratamiento que requiere su hija porque está en el rango de cero a cinco años, que es el parámetro establecido por este sistema médico para acceder a ese beneficio. Sin embargo, esta ayuda, en su caso, regirá hasta septiembre, mes en que su hija cumpla cinco años. "Veré la forma de hacer alcanzar el dinero”, se desafía.
Desde San Borja a La Paz
En varios casos, las familias que se trasladan a La Paz junto a sus vástagos deben viajar más de 24 horas y atravesar caminos que están en malas condiciones.
Cuando la hija de María Eugenia Mascaya salía del colegio, en San Borja, fue atropellada por una motocicleta. Ese incidente cambió la vida de su familia. Los médicos le detectaron a la niña de nueve años osteosarcoma, un tipo de cáncer en los huesos que se activó con el golpe del accidente. Eso sucedió hace tres meses.
Pero ni bien ocurrió, María Eugenia trasladó a su hija hasta Trinidad. Sin embargo, en el hospital de ese municipio no supieron darle razón de por qué tenía una bola en la rodilla derecha. Le dijeron -comenta- que "no era nada” y que no debía preocuparse.
Insatisfecha por la respuesta, cerró su panadería y emprendió viaje a La Paz. Ahora, luego de un mes "viviendo” con su pequeña en el Hospital del Niño, comenta que gastó alrededor de 6.000 bolivianos por la internación y medicamentos.
Relata que dos fundaciones se encargan de pagar el costo de las quimioterapias. Estas organizaciones tienen un convenio con el Hospital del Niño para financiar este tipo de casos.
Al respecto, Álvarez explica que los padres sólo deben presentar documentos básicos ante este nosocomio para que se les brinde la ayuda correspondiente a través de esas organizaciones.
María Eugenia tiene una estatura mediana. Su expresión denota melancolía. Hace muchos años que no ve al padre de su hija. Sabe que él está enterado de lo que acontece, pero ella sostiene que no le interesa.
Comenta que le gustaría que exista un nosocomio de oncología pediátrica en Trinidad para ahorrar las distancias. En este último viaje tardó 15 horas en llegar a la sede de Gobierno pero en época de lluvias asegura que se puede tardar hasta dos días en ello. "Lo que me interesa es la salud de mi hija, nada más”, expresa.
"Se tiene que tener centros oncológicos en cada ciudad”
Gabriel Díez Lacunza / La Paz
La representante del Defensor de Pueblo en La Paz, Teófila Guarachi, conversó con Página Siete y expresó la necesidad de edificar centros oncológicos especializados en cada departamento. Esto debido a que sólo existen en La Paz, Santa Cruz y Cochabamba, y los familiares de niños con cáncer que viven en otros departamentos tienen que hacer viajes largos para que los atiendan. Sobre ello, acotó que se debería habilitar albergues para esta población.
También comentó las principales recomendaciones de un Informe Defensorial publicado el 12 de junio sobre la situación de tres centros pediátricos del país en el área de oncología, entre los cuales se incluye al Hospital del Niño en La Paz.
¿Cuál es la principal recomendación del informe?
Las recomendaciones que el Defensor del Pueblo ha emitido al Ministerio de Salud, sobre todo, están vinculadas a que como resultado de la verificación se tiene que tener en cada ciudad capital, incluida El Alto, centros oncológicos especializados; es la base fundamental de la recomendación realizada.
Hay padres de familia que viajan desde el interior para que sus hijos con cáncer sean tratados, ¿qué se puede hacer sobre esto?
Se recomienda que se habiliten o que se acondicionen ambientes para los albergues de los padres que se quedan a dormir a los pies de los niños. También hay que tomar en cuenta que vienen de áreas rurales.
El tema de presupuesto en salud estuvo en boga estos días…
El tema fundamental pasa por el resguardo de nuestro capital humano. Entonces, se tiene que tener políticas de protección, prevención y atención a la salud… se tienen evidentemente.
Sin embargo, hay dos problemáticas fundamentales. Uno, muchas autoridades municipales no invierten en lo que se les asigna en tema de salud. Dos, en la medida en que se tengan políticas claras de protección al recurso humano del Estado, se va a tener mayor asignación de presupuesto.
¿La inversión en salud es prioritaria?
Es un aspecto que debe ser priorizado por el Gobierno. Si no se vela por la niñez y adolescencia, no estamos invirtiendo en capital humano.
¿Qué puede decir sobre los seguros de salud?
Tendríamos que tener todos los ciudadanos acceso gratuito a la salud (...). Sólo un sector privilegiado tiene un seguro de salud y pertenece a una caja. Lamentablemente la mayor parte de la población de Bolivia es de mercado informal; es decir, no tiene seguro de salud... Si no tiene entre cero y cinco años, si no está embarazada o no es adulto mayor, no accede al servicio de salud.
Un viaje desde la carretera La Paz - Oruro
Sentada en una silla de la sala de Oncohematología del Hospital del Niño en La Paz, con bata, gorro y barbijo, Zenobia Matías, de 61 años, observa a los médicos ir de un lado a otro. A su nieta, que la cría como hija, le detectaron un tumor a la altura del estómago en 2013. Desde ese entonces y de manera periódica se traslada desde su comunidad, ubicada entre La Paz y Oruro, para que le hagan quimioterapias. Ahora espera una tomografía.
Zenobia se dedica a la agricultura junto a su esposo. Ambos viven en una comunidad altiplánica justo a la mitad entre La Paz y Oruro, a un par de horas de la carretera. De un momento a otro tuvo que cambiar los costales de papa por una bata de hospital y los días apacibles por viajes frecuentes e incómodos hacia el Hospital de Niño.
A los 11 años, su nieta vio cómo aparecía una "bolita” en su estómago. El curandero del pueblo les cobró 800 bolivianos para decirles que se trataba de "una cosa del diablo”. Cuando decidió ir a la ciudad se enteró que la niña tenía un tumor canceroso.
Desde entonces, vive entre su comunidad y el hospital, separados por más de 100 kilómetros. Recuerda que la última semana llegó de emergencia. Era muy tarde de noche y su nieta comenzó a quejarse. Pidió prestados 200 bolivianos de su cuñado y emprendió una vez más el viaje conocido. "En la flota ha venido gritando de dolor de la rodilla hasta el estómago”, relata.
Luego de contar esto, la llaman desde la sala de internación. Luego de unos 10 minutos sale ella, la enfermera y su niña quien tiene conectado un suero al brazo. Van a la sala de terapias.
Al igual que muchas madres que vienen del interior, sus noches las pasa entre el poco descanso de dormir en una silla y el cuidado que requiere su nieta. "Un año enterito he vivido aquí”, expresa con los ojos entrecerrados por el cansancio.
Éste es uno de los casos de padres o familiares que deben trasladar desde el interior del país a sus hijos para que sean atendidos en La Paz. Esto debido a la inexistencia de centros especializados en oncología infantil en seis departamentos.
Sólo en La Paz, Cochabamba y Santa Cruz hay hospitales con los equipos necesarios y el personal idóneo para tratar a los niños que padecen esa enfermedad, según un informe de la Defensoría del Pueblo, que fue publicado el pasado 12 de junio.
Aunque no hay estadísticas de la cantidad de familias que peregrinan hacia este departamento, personal de la Defensoría del Pueblo y del Hospital del Niño reconoce que este tipo de situaciones son recurrentes. La mayoría de las familias, comentan, realiza su travesía desde departamentos del sur.
"Hemos tenido pacientes que vinieron desde Potosí, Oruro y Tarija. El problema es que es un costo extra para los familiares”, explica el hematólogo del Hospital del Niño, Julio Álvarez.
Del viaje
En los pasillos de la sala de Oncohematología del Hospital del Niño, Juana camina pensativa. Un chaleco café le protege del frío. Falta una hora para el mediodía. Cuando pasa por la sala de terapia se cruza con María Eugenia Mascaya, beniana de San Borja, cuya hija está internada hace un mes por un tumor en la rodilla.
"Vengo hasta acá porque no hay oncología en Tarija, nadie sabe manejar ‘la quimio’. Hay una licenciada que me hace el favor y le pincha a mi hija el medicamento; cuando no está ella, se retrasa”, explica Juana con la voz entrecortada.
La leucemia es la afección más común en los niños que padecen cáncer, explica el doctor Álvarez. La Sociedad Americana de Cáncer define que este mal se origina en las "células primitivas productoras de sangre de la médula ósea, la parte suave del interior de ciertos huesos”.
La incertidumbre
Juana cuenta que a veces emprende los viajes sin la certeza de saber qué sucederá en el trayecto hacia La Paz. "Llego aquí y lamentablemente puede ser que mi hija llegue con vida o no. Todo puede pasar en el camino”, afirma mientras contiene las lágrimas.
Anhela que se construya un centro oncológico en Tarija para ya no tener que viajar a la sede de Gobierno, dado que los traslados -comenta- afectan a su economía familiar.
En la actualidad, se dedica al comercio; y con los ingresos que genera a partir de esa actividad cubre los gastos del viaje.
De momento, el Seguro Universal Materno Infantil solventa el tratamiento que requiere su hija porque está en el rango de cero a cinco años, que es el parámetro establecido por este sistema médico para acceder a ese beneficio. Sin embargo, esta ayuda, en su caso, regirá hasta septiembre, mes en que su hija cumpla cinco años. "Veré la forma de hacer alcanzar el dinero”, se desafía.
Desde San Borja a La Paz
En varios casos, las familias que se trasladan a La Paz junto a sus vástagos deben viajar más de 24 horas y atravesar caminos que están en malas condiciones.
Cuando la hija de María Eugenia Mascaya salía del colegio, en San Borja, fue atropellada por una motocicleta. Ese incidente cambió la vida de su familia. Los médicos le detectaron a la niña de nueve años osteosarcoma, un tipo de cáncer en los huesos que se activó con el golpe del accidente. Eso sucedió hace tres meses.
Pero ni bien ocurrió, María Eugenia trasladó a su hija hasta Trinidad. Sin embargo, en el hospital de ese municipio no supieron darle razón de por qué tenía una bola en la rodilla derecha. Le dijeron -comenta- que "no era nada” y que no debía preocuparse.
Insatisfecha por la respuesta, cerró su panadería y emprendió viaje a La Paz. Ahora, luego de un mes "viviendo” con su pequeña en el Hospital del Niño, comenta que gastó alrededor de 6.000 bolivianos por la internación y medicamentos.
Relata que dos fundaciones se encargan de pagar el costo de las quimioterapias. Estas organizaciones tienen un convenio con el Hospital del Niño para financiar este tipo de casos.
Al respecto, Álvarez explica que los padres sólo deben presentar documentos básicos ante este nosocomio para que se les brinde la ayuda correspondiente a través de esas organizaciones.
María Eugenia tiene una estatura mediana. Su expresión denota melancolía. Hace muchos años que no ve al padre de su hija. Sabe que él está enterado de lo que acontece, pero ella sostiene que no le interesa.
Comenta que le gustaría que exista un nosocomio de oncología pediátrica en Trinidad para ahorrar las distancias. En este último viaje tardó 15 horas en llegar a la sede de Gobierno pero en época de lluvias asegura que se puede tardar hasta dos días en ello. "Lo que me interesa es la salud de mi hija, nada más”, expresa.
"Se tiene que tener centros oncológicos en cada ciudad”
Gabriel Díez Lacunza / La Paz
La representante del Defensor de Pueblo en La Paz, Teófila Guarachi, conversó con Página Siete y expresó la necesidad de edificar centros oncológicos especializados en cada departamento. Esto debido a que sólo existen en La Paz, Santa Cruz y Cochabamba, y los familiares de niños con cáncer que viven en otros departamentos tienen que hacer viajes largos para que los atiendan. Sobre ello, acotó que se debería habilitar albergues para esta población.
También comentó las principales recomendaciones de un Informe Defensorial publicado el 12 de junio sobre la situación de tres centros pediátricos del país en el área de oncología, entre los cuales se incluye al Hospital del Niño en La Paz.
¿Cuál es la principal recomendación del informe?
Las recomendaciones que el Defensor del Pueblo ha emitido al Ministerio de Salud, sobre todo, están vinculadas a que como resultado de la verificación se tiene que tener en cada ciudad capital, incluida El Alto, centros oncológicos especializados; es la base fundamental de la recomendación realizada.
Hay padres de familia que viajan desde el interior para que sus hijos con cáncer sean tratados, ¿qué se puede hacer sobre esto?
Se recomienda que se habiliten o que se acondicionen ambientes para los albergues de los padres que se quedan a dormir a los pies de los niños. También hay que tomar en cuenta que vienen de áreas rurales.
El tema de presupuesto en salud estuvo en boga estos días…
El tema fundamental pasa por el resguardo de nuestro capital humano. Entonces, se tiene que tener políticas de protección, prevención y atención a la salud… se tienen evidentemente.
Sin embargo, hay dos problemáticas fundamentales. Uno, muchas autoridades municipales no invierten en lo que se les asigna en tema de salud. Dos, en la medida en que se tengan políticas claras de protección al recurso humano del Estado, se va a tener mayor asignación de presupuesto.
¿La inversión en salud es prioritaria?
Es un aspecto que debe ser priorizado por el Gobierno. Si no se vela por la niñez y adolescencia, no estamos invirtiendo en capital humano.
¿Qué puede decir sobre los seguros de salud?
Tendríamos que tener todos los ciudadanos acceso gratuito a la salud (...). Sólo un sector privilegiado tiene un seguro de salud y pertenece a una caja. Lamentablemente la mayor parte de la población de Bolivia es de mercado informal; es decir, no tiene seguro de salud... Si no tiene entre cero y cinco años, si no está embarazada o no es adulto mayor, no accede al servicio de salud.
Un viaje desde la carretera La Paz - Oruro
Sentada en una silla de la sala de Oncohematología del Hospital del Niño en La Paz, con bata, gorro y barbijo, Zenobia Matías, de 61 años, observa a los médicos ir de un lado a otro. A su nieta, que la cría como hija, le detectaron un tumor a la altura del estómago en 2013. Desde ese entonces y de manera periódica se traslada desde su comunidad, ubicada entre La Paz y Oruro, para que le hagan quimioterapias. Ahora espera una tomografía.
Zenobia se dedica a la agricultura junto a su esposo. Ambos viven en una comunidad altiplánica justo a la mitad entre La Paz y Oruro, a un par de horas de la carretera. De un momento a otro tuvo que cambiar los costales de papa por una bata de hospital y los días apacibles por viajes frecuentes e incómodos hacia el Hospital de Niño.
A los 11 años, su nieta vio cómo aparecía una "bolita” en su estómago. El curandero del pueblo les cobró 800 bolivianos para decirles que se trataba de "una cosa del diablo”. Cuando decidió ir a la ciudad se enteró que la niña tenía un tumor canceroso.
Desde entonces, vive entre su comunidad y el hospital, separados por más de 100 kilómetros. Recuerda que la última semana llegó de emergencia. Era muy tarde de noche y su nieta comenzó a quejarse. Pidió prestados 200 bolivianos de su cuñado y emprendió una vez más el viaje conocido. "En la flota ha venido gritando de dolor de la rodilla hasta el estómago”, relata.
Luego de contar esto, la llaman desde la sala de internación. Luego de unos 10 minutos sale ella, la enfermera y su niña quien tiene conectado un suero al brazo. Van a la sala de terapias.
Al igual que muchas madres que vienen del interior, sus noches las pasa entre el poco descanso de dormir en una silla y el cuidado que requiere su nieta. "Un año enterito he vivido aquí”, expresa con los ojos entrecerrados por el cansancio.
martes, 16 de junio de 2015
lunes, 15 de junio de 2015
La fusión de células puede desencadenar procesos cancerígenos
La fusión de células normales puede provocar "catástrofes genómicas" que desencadenen procesos cancerígenos y favorezcan la formación de tumores, según un estudio publicado por la revista "The American Journal of Pathology".
El estudio, llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Michigan y la Clínica Mayo, ambos en Estados Unidos, apunta que esta fusión (que se produce cuando la célula se daña, se inflama o sufre una infección vírica) puede transformar células normales en cancerígenas.
Los científicos se centraron en el análisis de células epiteliales intestinales IEC-6 de ratas, especialmente apropiadas ya que cuentan con dos conjuntos de cromosomas, carecen de las características cancerígenas y se replican con normalidad.
Los investigadores sometieron estas células a procesos de estimulación química para provocar su fusión, y luego inyectaron estas células fusionadas en ratones de laboratorio. Los datos registrados indicaron que en los 12 meses siguientes a ser inyectados se detectó la formación de tumores en el 61 por ciento de los ratones con células fusionadas, mientras que en el caso de células no fusionadas de los ratones del grupo de control, no había tumores.
El estudio, llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Michigan y la Clínica Mayo, ambos en Estados Unidos, apunta que esta fusión (que se produce cuando la célula se daña, se inflama o sufre una infección vírica) puede transformar células normales en cancerígenas.
Los científicos se centraron en el análisis de células epiteliales intestinales IEC-6 de ratas, especialmente apropiadas ya que cuentan con dos conjuntos de cromosomas, carecen de las características cancerígenas y se replican con normalidad.
Los investigadores sometieron estas células a procesos de estimulación química para provocar su fusión, y luego inyectaron estas células fusionadas en ratones de laboratorio. Los datos registrados indicaron que en los 12 meses siguientes a ser inyectados se detectó la formación de tumores en el 61 por ciento de los ratones con células fusionadas, mientras que en el caso de células no fusionadas de los ratones del grupo de control, no había tumores.
Fármaco anticancerígeno pone en riesgo a alérgicos a la carne
Investigadores japonesas apuntan que los alérgicos a la carne son susceptibles de desarrollar una reacción alérgica al recibir al fármaco cetuximab, el tratamiento más habitual contra el cáncer de colon, informó el diario local Mainichi.
Según un estudio de la universidad de Shimane (sudoeste de Japón), la reacción alérgica estaría causada por el carbohidrato alfa-gal, presente tanto en la carne como en el fármaco, comercializado como Erbitux.
El cetuximab es un fármaco muy extendido en el tratamiento del cáncer de colon, como también en el de cabeza y garganta, y su uso está autorizado en más de 90 países, según datos de la Organización Mundial de la Salud.
ANÁLISIS El equipo de investigadores examinó muestras de sangre de 30 personas con alergia a la carne entre 2007 y 2014, y descubrieron que todos tenían anticuerpos que producían reacciones alérgicas contra el cetuximab.
Un hombre de unos 50 años que murió en Japón el año pasado tras entrar en shock después de recibir su primera dosis del fármaco también tenía el anticuerpo, indicó el diario.
Yuko Chinuki, un académico de la universidad de Shimane que informó del caso en un encuentro de la Asociación japonesa de Alergología, avisó de que en ocasiones los alérgicos a la carne no desarrollan síntomas. “Puede haber casos en los que el paciente no es consciente de su alergia a la carne”, dijo.
Según un estudio de la universidad de Shimane (sudoeste de Japón), la reacción alérgica estaría causada por el carbohidrato alfa-gal, presente tanto en la carne como en el fármaco, comercializado como Erbitux.
El cetuximab es un fármaco muy extendido en el tratamiento del cáncer de colon, como también en el de cabeza y garganta, y su uso está autorizado en más de 90 países, según datos de la Organización Mundial de la Salud.
ANÁLISIS El equipo de investigadores examinó muestras de sangre de 30 personas con alergia a la carne entre 2007 y 2014, y descubrieron que todos tenían anticuerpos que producían reacciones alérgicas contra el cetuximab.
Un hombre de unos 50 años que murió en Japón el año pasado tras entrar en shock después de recibir su primera dosis del fármaco también tenía el anticuerpo, indicó el diario.
Yuko Chinuki, un académico de la universidad de Shimane que informó del caso en un encuentro de la Asociación japonesa de Alergología, avisó de que en ocasiones los alérgicos a la carne no desarrollan síntomas. “Puede haber casos en los que el paciente no es consciente de su alergia a la carne”, dijo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)